Característica 1: Los probióticos no son suficientes
Comprar cualquier probiótico no restablecerá el equilibrio si las bacterias beneficiosas no reciben la alimentación adecuada. Sin fibra prebiótica específica, las cepas tienen dificultades para sobrevivir, la absorción de nutrientes disminuye y tu piel carece de los elementos esenciales de los que depende.
Característica 2: La inflamación intestinal oculta ataca al colágeno
La hinchazón y la digestión lenta pueden ser signos de una inflamación intestinal leve. Cuando la barrera intestinal se ve comprometida, los compuestos inflamatorios circulan con mayor libertad, lo que acelera la degradación del colágeno y la elastina y agrava los signos visibles del envejecimiento cutáneo.
Característica 3: La mala digestión provoca estrés oxidativo
Si los alimentos no se digieren correctamente, se acumulan subproductos no deseados en el intestino. Este desequilibrio microbiano aumenta el estrés oxidativo, altera la renovación celular y contribuye a un tono irregular y a una regeneración más lenta de la piel.
Característica 4: El estrés, las hormonas y la conexión entre el intestino y el cerebro
Tu intestino mantiene un diálogo constante con tu cerebro a través del eje intestino-cerebro. El estrés crónico y los cambios hormonales alteran el equilibrio bacteriano, dificultan la absorción de nutrientes y ralentizan la renovación celular de la piel, por lo que tu cutis tiene un aspecto cansado, por muy buena que sea tu rutina de cuidado de la piel.