¿Has oído hablar del poder del veneno de abeja?
Los primeros signos de envejecimiento suelen aparecer en las zonas de la piel más fina, sobre todo alrededor de los ojos y los labios.
La sequedad, la reducción de la elasticidad y los movimientos faciales repetitivos aceleran la aparición de arrugas finas difíciles de cubrir con maquillaje. Se trata de un proceso perfectamente natural.
Suele ir acompañado de una sensación de tirantez o sequedad que acentúa aún más las imperfecciones.
Pero si se siguen los cuidados adecuados para estimular la microcirculación y la producción de colágeno, además de proporcionar una hidratación profunda, la piel empezará a repararse poco a poco.
La crema para rostro, cuello y escote BeeTox combina veneno de abeja 100 % natural, manteca de karité y los mejores aceites vegetales para nutrir, proteger y restaurar la frescura juvenil de la piel.
Como se absorbe rápidamente y no deja película grasa, puede usarse perfectamente también como base de maquillaje.
Disfruta de un aspecto juvenil de forma natural
El veneno de abeja, apreciado desde el antiguo Egipto, es hoy reconocido por los científicos como una revolución en el cuidado antiedad.
Cuando se aplica, la piel recibe la señal de que le ha picado una abeja, lo que estimula la circulación y acelera la producción de colágeno y elastina.
El resultado es una piel más tensa, más rellena y visualmente más tersa, de ahí el nombre de «bótox natural».
El ingrediente más importante del veneno de abeja es la melitina.
BeeTox contiene nada menos que un 70 % de melitina, lo que está por encima de la media (30-60 %) y lo sitúa en lo más alto de la gama de calidad.
Los estudios confirman que la melitina, en combinación con otros péptidos, estimula la microcirculación, ayuda a reducir la inflamación, el enrojecimiento y el acné, y que favorece la cicatrización.
Son estas propiedades las que hacen del veneno de abeja uno de los ingredientes más interesantes de la cosmética moderna.
En un estudio publicado en Journal of Dermatological Science, los participantes informaron de una reducción visible de las arrugas y una mejora de la textura de la piel tras usar durante 12 semanas una crema con veneno de abeja.
Una textura que se funde con la piel
La rica combinación de veneno natural de abeja, manteca de karité y aceites vegetales seleccionados nutre la piel intensamente, le devuelve su elasticidad y la protege de las agresiones externas.
Al aplicarla, la textura aterciopelada de la crema BeeTox se transforma en una capa ligera y sedosa que se funde perfectamente con la piel.
El resultado es una piel visiblemente más lisa, hidratada y radiante, al igual que los que proporcionan los tratamientos sofisticados, pero sin necesidad de acudir a un salón de belleza.
¿Cuál es el proceso de extracción del veneno de abeja?
Se trata de un método especial y ético en el que no se sacrifica ni a una sola abeja: se coloca una placa de cristal delante de la entrada a la colmena conectada a una pila, como las que existen en linternas de mayor tamaño.
El vidrio no conduce muy bien la electricidad, y la corriente provoca más bien una vibración y no tanto un estímulo eléctrico, lo que hace que las abejas intenten excretar el veneno instintivamente. Una vez depositado el veneno, las abejas salen volando enseguida. Como el vidrio es liso y resistente, no lo pueden picar, por lo que este método de extracción del veneno no tiene un impacto negativo en las abejas.
El lujo del cuidado natural combinado con la sabiduría tradicional y la ciencia moderna
- Piel visiblemente más tersa y firme sin intervenciones invasivas
- El 98,8 % de los ingredientes son de origen natural según la norma ISO 16128
- Contiene un 0,016 % de veneno de abeja, la cantidad equivalente a 50 picaduras de abeja
- No deja película grasa tras la aplicación